CONVENTO LA PARRA

Entre los olores de la vid y el olivo, la encina y el alcornoque, la jarra, la retama, el tomillo, el orégano nos encontramos la Hospedería Convento de La Parra, el antiguo convento de las clarisas, erigido en 1673. El edificio, de sencilla construcción, conserva su reducido claustro y la bella portada granítica de la antigua portería.

El sonido del agua, el reflejo del sol, el blanco de los muros, las bóvedas de crucería, el silencio de la noche, la piedra, la madera, el hierro, el barro cocido en horno de leña, el claustro, son una invitación al sosiego y al descanso.

Con una capacidad de alojamiento para 40 personas, el hotel cuenta con un total de 21 habitaciones. Las viejas celdas de reposo de las monjas del ala sur se han dividido en dos plantas, con un total de 4 habitaciones individuales y 17 habi – taciones dobles, 4 dobles especiales y dos suites.

La Hospedería Convento de La Parra se ha convertido en un referente para los viajeros de todo el mundo en busca de algo más que un hotel, una parada en el camino para reflexionar, dejarse cuidar y descansar.

UN HOTEL SIN TECNOLOGÍA

Nuestros huéspedes no encontrarán en este hotel un televisor, ni siquiera un sintonizador de radio. Sólo rincones para la lectura, una mesa para el juego, pasillos para la reflexión, claustros para recordar el olor a azahar, cal, madera, descanso, paz, agua y sol.

LAS HABITACIONES

El recogimiento y una inmensa paz inundan cada una de sus habitaciones. La tranquilidad y el descanso no están reñidos con el lujo o el confort. Un total de veintiuna habitaciones distribuidas en dos plantas. En el ala sur se encuentran cuatro habitaciones individuales y ocho dobles, mientras que en la zona nor – te se ubican dos suites, cuatro habitaciones dobles especiales y tres habitaciones dobles.

Cada una de sus estancias recoge el espíritu original de las antiguas celdas de clausura. Estancias que llaman al recogimiento, con la pureza del blanco, paz y tranquilidad en cada uno de sus rincones. Una invitación al descanso que hará de cada visita una experiencia inolvidable.

Las Hermanas Clarisas que habitaron por primera vez este convento en el siglo XVII hubieran querido cambiar sus celdas por las habitaciones, que aún conservan cierto aire de reclamo a al descanso, la tranquilidad y paz.

HABITACIONES DOBLES ESPECIALES

La Hospedería Convento de La Parra cuenta con cuatro habitaciones dobles especiales. Espacios únicos por su arquitectura, por su diseño y por su ubicación. Sencillez y comodidad inundan las paredes de la estancia. Cortinas colgantes que separan estancias, predominio del barro y el zinc en sus lavabos, piezas de antiguos molinos de trigo como mesita auxiliar y divanes, una exquisita distribución que las hace especiales frente a la estándar.

LAS SUITES

Dos magníficas suites completan esta hospedería con tanta historia. Situadas en la zona más tranquila, espaciosas y pensadas para el descanso, son un lujo concebido para el cuerpo y el alma. Cada una de ellas cuenta con tres estancias: salón con estufa o chimenea de leña, habitación y baño.

La suite 23 encandila por su chimenea de piedra, que pertenecía a la cocina utilizada antiguamente por las monjas. De gran dimensión, se encuentra justo encima de la chimenea de leña actual que preside el saloncito de la habitación.

Una pieza de un antiguo molino de trigo, dos divanes para la lectura en el salón de entrada y un encantador baño con unas ventanas minúsculas, son algunos de los encantos de la suite 24. A través de sus ventanucos se divisa el maravilloso pueblo de Feria, cargado de historia y conocido por sus tradicionales fiestas.

Cuidando hasta el último detalle, cada una de las suites ha sido diseñada con la máxima comodidad y el confort.

SOLARIUM Y PISCINA

Un área libre ajardinada, destinada al solárium con acceso al salón-biblioteca, es el toque perfecto de esta hospedería. Ideal para momentos de descanso, para fundirse con la brisa y los rayos de sol, para escuchar los secretos mejor guardados de este antiguo convento. Ideal para eventos, no pasan desapercibidas sus deslumbrantes adelfas y su fuente.

EL RESTAURANTE

Comer en el antiguo refectorio del convento bajos las bóvedas de sus dos naves es un deleite para los sentidos. Con mimo, cuidando hasta el último detalle, y seleccionando el mejor género, su cocina, recupera la tradición gastronómica extremeña. Tradición y vanguardia a partes iguales es la esencia de su carta. Los mejores ingredientes para una absoluta satisfacción.

Cuidados platos, el ruido del agua, la tenue luz de las velas y el campanario iluminado, que suele estar coronado por las cigüeñas y sus nidos.

OTROS SERVICIOS

En el antiguo huerto, bajo los muros del convento, está ubicada la piscina. Un espacio sencillo y agradable que la convierten en un rincón perfecto para el sosiego y el descanso. Sumergirse en sus aguas limpias y cristalinas es puro placer.

ACTIVIDADES

Su oferta de actividades va más allá que las de una hospedería. La exquisita atención y su cercanía con el cliente hacen posible diferentes propuestas como:

• Masajes

• Rutas en bicicleta

• Parapente y ala delta

• Catas de vino con visita a bodega

• Rutas y paseos por senderos naturales

• Talleres de Yoga

• Inmersión lingüística

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